3.02.2009

Los mantras digitales de Lunatic Soul


¿No hablé aún de Riverside? ¿No?



Craso error más propio de imprudentes que de críticos sensatos. Mísero de mí, y mal haya mi sombra... Por vida del chápiro verde que como hay Cristo que al retortero he de traer a tamaña banda un día de estos.

Viene a cuento la referencia a Riverside, no porque vaya a comentar nada en particular de esta magnífica agrupación polaca, que tendrá que esperar, ¡ay, qué me quieres, desgracia!, algunos post más, sino porque la verdadera novedad está ahora en Lunatic Soul, nombre del trabajo en solitario que se ha marcado uno de los miembros de Riverside, el genial Mariusz Duda.

[No sé a cuento de qué me está saliendo una entrada tan estúpidamente calderoniana, que parezco poseído por el alcalde de Zalamea, pero prosigamos, prosigamos pues, que al gandul mal se le da enmendar entuertos]

Iba diciendo que el pollo éste se está revelando como uno de los listillos del rock emocional, de esa música que tanto nos gusta a los tristones como aquí el menda, a los que nos regodeamos en la moñez y la melancolía, y cuya murria sirve de chanza a los amantes de otros soniquetes más fiesteros.

Para mis barbas (y dale con el ramalazo cervantino) que pocos trabajos hay que se merezcan escucha tan sosegada como éste. Que un polaco componga temas tan bellamente amargos no es nada del otro mundo...



Otra cosa es que lo haga con una buena dosis de experimentación electrónica, con esos teclados épicos, retales indios y ecos africanos. El resultado es un trabajo delicioso, evocador de ríos turbulentos en selvas de oscura lujuria, de soledades espaciales, de mantras digitales, de serenidad hindú y violencia contenida. El único defecto es que se hace corto, muy muy corto. Pero así son siempre los buenos momentos... y ciertos gustirrininis. ¿O no?

2 comentarios:

Ángel dijo...

¡He conseguido poner el feed de tu blog en El engendro mecánico! Los problemas técnicos no han podido con mi perseverancia.
Sólo quería decir eso. Luego escucharé estas canciones ricas con las que nos obsequias.

Corto Maltes dijo...

Lastima que ahora no puedo escuchar los temas pero con las consideraciones que has expuesto no voy a dejar pasar el momento cuando pueda de echarle oído.
Me hizo gracia lo de: "...y cuya murria sirve de chanza a los amantes de otros soniquetes más fiesteros".
La verdad es que a mi me hacen gracia los fiesteros y la música que suelen utilizar muchas veces es lamentable ;)