6.11.2010
La revista Ecos, la publicidad institucional y los corsarios de la información
El arma ante los díscolos que se atreven, simplemente, a opinar, sigue siendo la habitual: la retirada de la publicidad institucional, una poderosa palanca que puede reventar a los medios de comunicación más humildes, sobre todo en tiempos de crisis.
Al parecer, el delito estriba en el enfoque que Ecos ha aplicado en sus informaciones sobre el polémico Aeropuerto de Ciudad Real, propiedad de un poderoso lobby de empresarios que a su vez poseen, o controlan indirectamente desde sus respectivas sociedades, numerosos medios de comunicación, entre los que destacan las cabeceras regionales de La Tribuna o El Día, o medios audiovisuales de ámbito autonómico como CRN, entre otros. Todos ellos, sospechosamente afines al Gobierno de José María Barreda y los guardias de corps que esbozan en los despachos de Fuensalida la política de comunicación de la Junta de Comunidades.
Los poderes públicos deben respaldar el derecho fundamental a la información recogido en la Constitución española: la denuncia de Illán pone de nuevo sobre el tapete, además de los tenebrosos sótanos de nuestra supuesta "democracia", la necesidad de una ley de regulación de publicidad institucional que asegure unos criterios mínimos de neutralidad y equidad en el reparto de estas "subvenciones encubiertas"... Un maná oficial del que se benefician principalmente empresarios que abordan el negocio de la comunicación como auténticos corsarios, tomando como rehenes a los periodistas profesionales en beneficio de sus negocios particulares.
Puedes leer el editorial de Ecos pinchando en la sección opinión de http://www.revistaecos.com/
6.09.2010
La "Marina d'Or" manchega: otro gatillazo en el corredor del placer

Un año después, y casi tres desde la paralización de las obras, el aspecto de lo que aspiraba a convertirse en el pequeño remedo de una “Marina d’Or” a la manchega ha variado en poco, a pesar de los esfuerzos de los promotores. Casas a medio construir o consumidas en su esqueleto de ladrillo marcan un gigantesco corchete que rasga la dehesa del Campo de Calatrava como una eterna violación. Y es que esta urbanización aún se presenta como un gatillazo, como el impotente borrador de un negocio que pretende (o al menos pretendía) aprovechar las sinergias de los cercanos Aeropuerto de Ciudad Real y Reino de Don Quijote, considerados como las "bicocas" del desarrollo provincial en el apogeo de la era inmobiliaria.
Mucho más en la información publicada por el autor en miciudadreal.es
5.27.2010
Aeropuerto de Ciudad Real: el laberinto de la pirámide
Parece que al PSOE le reconcome la duda sobre la conveniencia de tamaña decisión en tiempos de podas presupuestarias y recortes sociales. Una época que exige coherencia en las resoluciones y, sobre todo, la alteración del orden de prioridades en el reparto de los cuartos. Sencillamente, arriesgar 23.000 millones de pesetas en semejante operación bancaria sería equiparable a cubrir de oro el ataúd del gran faraón mientras el pueblo hambriento clama por el trigo del valle sagrado.

El Aeropuerto de Ciudad Real es hoy, y mientras las carambolas del destino no lo remedien, una momia rediviva que se arrastra con el sonido rasposo de vendajes milenarios. El Hijo de Ra que contempla a la eternidad con la falsa sonrisa dorada de su máscara funeraria bajo una pirámide de cristal y hormigón. La reencarnación de Osiris, acompañada en su descanso eterno por los despojos fiscales de los contribuyentes, por las vísceras corruptas de Caja Castilla La Mancha y, si no se remedia antes, por el tesoro de Palacio, que a buen seguro serviría a la divinidad imperial para gozar del Reino Celeste de los créditos sin riesgo.
Ahora, Barreda opta inteligentemente por la vacilación, quizá consciente de que la firma de un aval tan desmesurado constituiría un brindis a la temeridad y una incongruencia consagrada al despilfarro. Escuchará, antes, las propuestas del Partido Popular, que propone al reconocimiento oficial del hecho consumado (la naturaleza pública de la infraestructura, dada su dependencia de la Administración) mediante la expropiación de acciones o una ampliación de capital con el Gobierno regional como accionista mayoritario. Así, tras la suspensión de la votación de esta mañana, el presidente del Ejecutivo castellano-manchego se apunta dos tantos: el del prudente que escucha antes de decidir y, en caso de acuerdo con la oposición, el de quien enreda a su enemigo en su misma madeja, de cara al difícil periodo preelectoral.
No debiera ser vituperable pensar en la desmesura que es arriesgar 140 millones de euros en una empresa de mediano tamaño (sus empleados directos, la mayoría contratados a media jornada, probablemente no lleguen a las 70 personas), y cuyos responsables han demostrado su incapacidad para gestionar el proyecto con solvencia, sin aportar garantías tangibles de viabilidad a corto plazo.
Quizá Barreda y su equipo de Gobierno sepan que, de perpetrar el aval, incurrirían en una prevaricación sui generis y en una contradicción clamorosa. La primera, la de quien respalda ante la banca privada, con dinero público, un proyecto amenazado visiblemente por la debacle de la quiebra. La segunda, la de jugarse en la ruleta rusa aeroportuaria 140 millones de euros, mientras se presume de ahorrar 110 millones en virtud de recortes en la administración pública regional.
De lo que no cabe duda es de que la Gran Pirámide necesita urgentemente un nuevo arquitecto. Y que éste prescinda, por favor, de protegerla con más laberintos.
Publicado por el autor en miciudadreal.es
10.29.2009
Aeropuerto de Ciudad Real, una novia cadáver

Aunque muchos se preguntan que a ver de dónde saca, pa tanto como destaca, lo que está claro es que la infraestructura quiere matrimonio, aunque sea en artículo mortis. Y a fe que no le faltan varones que con ella pelen la pava, a tenor de los numerosos compradores que, según fuentes oscuras, muestran continuado interés por meterse en la cama del ruinoso proyecto.
Chula, chula, chula, le dicen todos al verla pasar. ¿Qué tendrá el Central, caballeretes, qué se mete la mozuela, para poner a los amantes en tanto brete? Por ella beben los vientos los encorbatados de AENA, los pistoleros de Carolina del Norte, los camelleros de Abu Dhabi… y hasta el Ministerio de Defensa, que ahora entra en escena como un marcial galán de medallas repulidas.
Más parece esto comedia de figurón que calamidad de gestión. Más parece farándula, o mojiganga, o sainete de camarín protagonizado por una grotesca corte de los milagros. El Aeropuerto se ha convertido en el centro de un carrusel de noticias locas, en el vórtice de un tornado de despropósitos informativos alimentados por la opacidad de una empresa que, paradójicamente, ha sido declarada de Especial Interés por el Gobierno regional... Y que está financiada en gran medida por el dinero de los castellano-manchegos en virtud de la considerable participación accionarial que en ella posee CCM. Ah, Caja Castilla La Mancha, en qué angosturas te ves, y cuán pejiguero es este negocio de mala digestión al que te han condenado.
A todos, a los inversores, al Gobierno, y a la propia banca regional el aeropuerto les quema los dedos. El extravagante desfile de consortes bien pudiera responder a una estrategia de promoción empresarial destinada a añadir un valor añadido a la ansiada puja. Pero, aunque no fuera así, los continuos rumores de venta evidencian el calamitoso fiasco de una infraestructura que, abanderada por los políticos de uno y otro signo, hace sólo unos meses estaba destinada a convertirse en uno de los centros aeroportuarios de referencia del sur de Europa.
Sea como sea, con la (improbable) venta, las alharacas de antaño podrían convertirse en los duelos de hogaño. En ese caso, todos llorarán la pérdida excepto, tal vez, los inversores que pusieron en jaque a la banca regional, y los responsables gubernamentales que hicieron posible la arriesgada operación crediticia. Para ellos, seguramente, sería un alivio... Y un éxito de gestión que la niña encuentre, albricias, varón.
8.26.2009
Air Nostrum anula sus vuelos en el Aeropuerto de Ciudad Real y lo arrastra a una oleada de despidos
El Aeropuerto de Ciudad Real protagoniza un trágico argumento. Sin apenas vuelos y acosado por las deudas, se debate entre despidos hasta la próxima y decisiva junta de accionistas. Las luces rojas se han encendido, y no son precisamente las de balizas de navegación.
Air Nostrum ha anulado las operaciones de vuelo que tenía previstas en el Aeropuerto de Ciudad Real a partir del 1 de septiembre. Lo que era un secreto a voces, pero nunca publicado, ha sido confirmado a este medio por fuentes cercanas a la compañía filial de Iberia y al aeropuerto manchego, aunque ambas empresas han evitado pronunciarse de forma oficial, ni han dado detalles sobre los términos en que se ejecutará la decisión.
Si bien el silencio oficial es absoluto, es inminente el abandono de la actividad de Air Nostrum en el aeródromo manchego, al menos provisionalmente. Habrá que ver ahora cómo se resuelve el contrato de tres años de duración firmado en su momento por el director general de Air Nostrum, Miguel Ángel Falcón, y su homólogo en el Aeropuerto Central, Escolástico González.
Pero sea una decisión definitiva o coyuntural, o atienda o no a un cambio de programación a medio plazo, la determinación de la compañía de vuelos regionales ya ha arrastrado a parte de la plantilla de trabajadores de la instalación aeroportuaria, que lleva semanas soportando un incesante goteo de despidos ante la próxima reducción de actividad.
Mientras tanto, los accionistas de Inversiones Aeroportuarias del Centro. S.A. (sociedad que controla al aeropuerto) están convocados a una decisiva Junta General, que tendrá lugar en septiembre, y que abordará importantes temas que afectarán a la continuidad de la sociedad, tal y como está constituida.Un aeropuerto en la picota
Todo apunta a que el Aeropuerto de Ciudad Real ha sido considerado, al menos provisionalmente, como uno de los puntos de operación gravosos para Air Nostrum.
A partir de la semana que viene, y salvo un giro in extremis de este dramático argumento, el Aeropuerto de Ciudad Real verá cómo desaparecen de sus radares los vuelos a Barcelona, Lanzarote y Gran Canaria, lo que lo situará en una crítica posición: al margen de su insuficiente actividad como aeropuerto de carga o de la escuela de pilotos (y a expensas de futuros acuerdos con terceras compañías o un imprevisible cambio de postura de Air Nostrum) en septiembre ofrecerá únicamente la ruta a Palma de Mallorca gestionada por Air Berlín, que cuenta sólo con cuatro vuelos semanales. Hay que recordar que esta operadora alemana disfruta de una financiación directa de 350.000 euros anuales por parte de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, en concepto de “promoción del turismo de la región”.
La decisión de Air Nostrum se produce en un contexto marcado por el Expediente de Regulación de Empleo y ahorro de costes que atraviesa la compañía, así como por una de las peores crisis aeronáuticas de los últimos tiempos. En términos globales, y sólo en el primer cuatrimestre de 2009, el número de pasajeros de Air Nostrum se ha reducido un 8,62% respecto al año anterior, mientras que los usuarios de las denominadas tarifas de negocios han caído un 32,20%. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) estima en 9.000 millones de dólares el volumen de pérdidas que sufrirá el sector aeronáutico durante 2009.
Enésimo varapalo
El abandono de Air Nostrum supone el enésimo varapalo para el Aeropuerto de Ciudad Real en sus escasos ocho meses de existencia. El último lo recibió hace unas semanas, al ver cómo el Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 4 de Ciudad Real admitía a trámite el concurso necesario de acreedores presentado por el Grupo Montreal (Montajes y Realizaciones, S.A.) por una deuda de 17 millones de euros.
De hecho, la nueva situación y las crecientes deudas obligarán a Inversiones Aeroportuarias del Centro S.A. a celebrar una nueva Junta de Accionistas, prevista para mediados de septiembre y convocada por los liquidadores mancomunados, los hermanos Antonio e Ignacio Barco Fernández.Durante este encuentro, los dueños y gestores del Aeropuerto de Ciudad Real (y, a la cabeza, Caja Castilla-La Mancha, que posee un tercio del capital y ha financiado directamente a muchos de sus socios) deberán acordar importantes decisiones que afectarán a la continuidad de la propia sociedad, incorporando, si procediera, acuerdos sobre la elección del sistema de administración de la entidad, nombramiento de administradores y “reestructuración” societaria. Diversas fuentes estiman que septiembre podría marcar el punto de inflexión a partir del cual la caja castellano-manchega se haría con las riendas del proyecto.
Incesantes despidos
Por otra parte, el verano ha estado marcado por incesantes oleadas de despidos en el aeropuerto manchego, a pesar de las buenas cifras de viajeros difundidas en prensa. Los primeros despidos ya se produjeron en abril, tal y como adelantara miciudadreal.es. Ahora, el inexorable recorte de plantilla (que algunas estimaciones sitúan, hasta la fecha, entre el 20 y el 30 por ciento del centenar de trabajadores de la sociedad) se está produciendo tras el informe de una auditoría que evidencia un exceso de personal en relación con las necesidades reales de la infraestructura.
El mayor número de ceses se ha producido en las oficinas, aunque otros sectores, como el de Atención al Pasajero, también han visto reducido su horario laboral a media jornada. Y el desaliento cunde entre los trabajadores supervivientes. Tras la desprogramación de los vuelos de Air Nostrum, tampoco es muy halagüeño el panorama otoñal que se presenta en los ámbitos de actividad directamente vinculados a los servicios de asistencia a viajeros y apoyo en pista, como coordinación y rampa aeronáutica, agentes de terminal, facturación o handling.
6.22.2009
La Marina d'Or manchega: un ladrillazo de lujo en el Campo de Calatrava

Publicado por el autor en miciudadreal.es, donde podéis encontrar más documentación.
Fotos y video: Carlos Otto-Reuss
Los huesos de ladrillo de, llamémosle, la Marina d’Or manchega blanquean al sol, fracturando la armonía de las bellas dehesas de Villamayor de Calatrava. Parecen los despojos de un pueblo encantado que ogros gamberros hubieran destrozado a patadas, o el barrio arrasado de una ficción post nuclear. Pero este largo manchurrón de construcciones a medio terminar es tan real como la vida misma: ahí está, entre Ciudad Real y Puertollano, junto a la vía de Alta Velocidad Madrid-Málaga, a orillas de la carretera N-420 y de la autovía A-41; a escasos diez minutos en coche desde el Aeropuerto de Ciudad Real.
La urbanización se muestra con descaro, en toda su extensión, a la vista de los miles de viajeros que cruzan La Mancha vertiginosamente. A pesar de ello, muchos se preguntan qué finalidad pudiera tener este misterioso proyecto que ha pasado desapercibido incluso para los medios de comunicación, despistados por el velo de silencio institucional que lo cubre.
Ni siquiera los pocos que están en el ajo se atreven a vaticinar el porvenir de esta colosal obra, financiada inicialmente por Caja Rural de Ciudad Real y Caja Castilla La Mancha (CCM). Lo único cierto es que, hace apenas tres años, sus promotores soñaban con construir un paraíso de verdes lomas, spás, masajes, golpes bajo par, cacerías, cabalgadas de placer y lujo de cinco estrellas. Hoy, tras el estancamiento de las obras desde hace más de un año, estas edificaciones sólo parecen amenazar con la alteración gratuita del paisaje y con un futuro de incertidumbres.
De hecho, las siniestras sombras de fiascos urbanísticos como el de Seseña y, sobre todo, el fantasma de la intervenida CCM, se ciernen sobre un pueblo espectral: un escenario que, a día de hoy, corre el riesgo de quedarse en un triste residuo de la prosperidad prometida por políticos y empresarios al amparo de proyectos como el Reino de Don Quijote (completamente paralizado, si no fracasado), o del polémico Aeropuerto de Ciudad Real.

No es de extrañar, pues, que tanto la Diputación Provincial como el Gobierno regional prefieran mantener en el anonimato a una actuación que puede volverse contra sus propios valedores. Y es que el panorama que presentan estas viviendas de desolado abandono, esta Naturaleza violada por las hormigoneras, podría convertirse en la viva imagen del fracaso de un modelo económico cuyos máximos exponentes fueron los campos de golf y fastuosos chalés... Financiados, a su vez, por entidades bancarias intoxicadas por las peligrosas radiaciones del que antaño fuera el gran negocio de la construcción.
De Puerto Banús a Villamayor de Calatrava
El embrión del proyecto surgió a mediados de los 90, y su actual planteamiento parte de la iniciativa de dos empresarios, José María Ramos Banús y Fernando Velasco. Ramos Banús es descendiente directo de José Banús, el gran constructor del régimen franquista que popularizó su entramado empresarial con la construcción de Puerto Banús (Málaga), y cuyo holding fue investigado por Hacienda durante los años 80. En la actualidad, Ramos Banús es administrador único de Calatrava Arquitectos Asociados S.L.P., y apoderado de la promotora Sailtu Consulting S.L.
De orígenes menos conocidos es Fernando Velasco, quien, a través de la sociedad Velbapark S.L., es uno de los beneficiarios de las concesiones municipales de mantenimiento de piscinas, parques y jardines en la Comunidad de Madrid.
Ambos quedaron enamorados de los espectaculares paisajes de este rincón calatravo, de su tremendo potencial como coto de caza menor, y de su cercanía a los grandes negocios cinegéticos que se han adueñado del Valle de Alcudia y Sierra Madrona. Presumiblemente fueron también deslumbrados por las posibilidades que prometía el Aeropuerto de Ciudad Real, que auguraba la llegada masiva de adinerados cazadores procedentes del norte de Europa.
Por su parte, el Ayuntamiento de Villamayor veía en este ambicioso proyecto la materialización de un sueño: perpetuar su nombre en el mapa turístico nacional y doblar su población, con las ventajas fiscales y económicas que ello supondría para las arcas municipales.
Así, en el antiguo camino de Almagro, muy cerca de la Finca Doña Elvira, la promotora Velbapark comenzó la construcción de un gran complejo turístico y de ocio empeñado en revitalizar y actualizar el estilo del vida de la jet-set del Puerto Banús ochentero, o importar los “exclusivos” placeres de macrocomplejos como el de Marina d’Or, en Castellón.

Sus inicios no estuvieron exentos de polémica, aunque apenas trascendió públicamente. Vicente Luchena, de Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia, recuerda que en 1995 se pidió a la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente que denegara las autorizaciones ya que, a su juicio, se trataba de un proyecto especulativo que "ocasionaría un serio perjuicio para la comarca, debido, entre otras cosas, al enorme consumo de agua de los campos de golf y la contaminación de los acuíferos por los abonos químicos, insecticidas y pesticidas necesarios para el mantenimiento del césped". Aquel requerimiento nunca fue atendido. Tampoco se supo qué pasó con las licencias. El representante ecologista se pregunta aún cómo habrán solucionado los promotores el problema de la concesión de agua que, inicialmente, "fue denegada por el Ayuntamiento de Villamayor"; y sigue cuestionándose la idoneidad de la ubicación del green, que estaría peligrosamente lindero con las vías del ferrocarril.
La fundación de un pueblo
El proyecto preveía la construcción de hasta 500 viviendas o "villas" (unas 200 en las primeras fases), que en principio no estarían en venta, sino destinadas al alquiler por temporadas, o a la propiedad en usufructo merced a la pertenencia a un restringido club de campo.
Comenzó así una aventura que recordaba a las fundaciones del Viejo Oeste americano: la construcción, partiendo desde cero, de un auténtico pueblo que, llegadas sus temporadas de esplendor, bien podría albergar hasta 1.300 habitantes, doblando así la población de la propia Villamayor de Calatrava...
A pesar de la magnitud de las obras y de sus implicaciones económicas, sus responsables nunca quisieron “institucionalizarlas”, o promocionarlas públicamente, para evitar las presiones informativas a las que sí estuvieron expuestas iniciativas hermanas como el complejo de ocio del Reino de Don Quijote (auspiciado por Harrah’s y el fallecido empresario Aurelio Álvarez) o el propio Aeropuerto Central de Ciudad Real, el primero de iniciativa privada en España.
Aquella prudencia se demostró plenamente justificada: la caída en barrena del sector de la construcción, la crisis financiera y los problemas de liquidez de CCM dieron al traste con buena parte de la financiación y, consecuentemente, con la buena marcha de las obras, hasta llegar a un parón virtual. Fuentes cercanas al proyecto insisten en que, técnicamente, las obras no están paralizadas. En efecto, puede observarse cierto movimiento y el trabajo de una cuadrilla de albañiles. Pero, en la práctica, el 75 por ciento de la urbanización duerme el sueño de los justos, medio vestida en su cama de piedra, esperando tiempos mejores.

Un paraíso exclusivo
Sobre el papel, el proyecto pretende convertirse en un prestigioso referente de turismo interior. Interlocutores próximos a la promotora subrayan que las obras siguen su marcha, pero reconocen que la actual situación económica pone en el aire cualquier detalle del plan, y nada puede darse por seguro. No obstante, inicialmente el complejo estaría compuesto por un máximo de 500 casas de lujo, “dotadas de la más sofisticada tecnología domótica y sistemas energéticos respetuosos con el medioambiente”.
Las urbanizaciones serían generosas en piscinas, y muchas de las casas dispondrían, además, de un bonito mini green. El principal reclamo sería un gran campo de golf que presidiría el centro del plano general, y que estaría a disposición de los socios. Asimismo, estaba prevista la construcción de un hotel de cinco estrellas, con servicios terapéuticos y spá, que podría albergar todo tipo de eventos, seminarios y congresos. La oferta de ocio se completaría con una amplia gama de prestaciones turísticas, actividades cinegéticas, una escuela de hípica, o circuitos de quad. Otras unidades de negocio incluirían apartahoteles especialmente indicados para unas vacaciones familiares.
En la actualidad, todo pende del destino. El previsible cambio de modelo económico tras la peor crisis de la historia, la parálisis del sector de la construcción, la intervención de CCM por parte del Banco de España, la contracción de los mecanismos crediticios, y las dudas sobre el futuro del vecino aeropuerto son los principales enemigos de esta peculiar Marina d’Or calatrava.
Sólo el tiempo dirá si realmente nos hallamos ante un síntoma del progreso o, por el contrario, ante la tragicómica caricatura de una ambición.
5.14.2009
LOTAU y Aeropuerto de Ciudad Real: un precedente peligroso
Pero como lo cortés no quita lo valiente, espero que no me cruja el pelo si opino que el proyecto, aunque con buena voluntad, ha sido realizado con más improvisación que agudeza, y con más artimañas que brillantez. La polémica mantenida entre PP y PSOE en torno a la modificación de la Ley de Ordenación del Territorio y de la Actividad Urbanística (LOTAU) bebe de aquellos lodos de indefinición.La realidad es que, antes de la modificación legislativa, el aeropuerto ya funcionaba con el apoyo de todas las administraciones habidas y por haber. Además, como Proyecto de Singular Interés (PSI), contaba con las fórmulas para ceder sus terrenos a las empresas que quisieran instalarse en ellos. El Gobierno insiste, no obstante, en que las dos enmiendas de la LOTAU que afectan a los PSI son vitales para la continuidad del Central. Así, dicen, gana Castilla-La Mancha. Así, digo yo, se cierra un oscuro episodio sin apenas precedentes en la historia de la Democracia regional.
Sin precedentes, porque al menos esas dos enmiendas no partieron de propuestas de Ayuntamientos, ni de recogida de firmas, ni de referéndum, ni de consulta alguna, sino de un grupo de empresarios, afines por demás a José María Barreda, que se permitieron incluso dirigir cartas amenazantes a una formación política con representación parlamentaria. Sin precedentes, porque apenas han pasado cuatro años, que es como decir anteayer, desde la aprobación de aquella Ley. Y sin precedentes, porque nos hallamos ante la modificación de un decreto legislativo atendiendo a la demanda y la exacta medida de un proyecto privado... Como si el resto de empresas, desde las churrerías hasta las fábricas de carcamusas, no tuvieran que cumplir con las leyes que les afectan, no dieran puestos de trabajo y, ya puestos, no se merecieran por méritos propios ser también de singular interés.
Alguna razón tendría el legislador al estipular en su momento que el suelo de los PSI debiera estructurarse en una única finca jurídico-civil, con prohibición expresa de su división y venta. Aquel legislador, que tenía más conchas que un galápago, sostenía que si un PSI disfruta de suculentas prerrogativas fiscales y urbanísticas, amén de las ventajas de expropiación de utilidad pública, abusivo sería que los dueños montaran un negocio lucrativo con el suelo, al margen de su calificación... Y he aquí el quid de la cuestión: ¿Ha obtenido ya la sociedad promotora alguna prebenda fiscal al amparo de su naturaleza de PSI? Si fuera así, ¿a cuánto asciende? ¿Debería ahora devolver la pasta o, por el contrario, su falta pasa a ser legal y santas pascuas? ¿Qué ocurrirá con la diferencia de precio de los terrenos expropiados? Y, en todo caso, ¿la aprobación de las enmiendas implica que la Sociedad seguirá teniendo el mismo trato fiscal, a pesar de los beneficios inmediatos que le reportará la venta del suelo?
Ignoro si la nueva LOTAU permitirá a los promotores ganar los famosos 3.000 millones de euros, que lo dudo, y mucho, dadas las circunstancias del mercado; como desconozco igualmente si toda esta operación resultará a la postre un pelotazo (operación económica que produce una gran ganancia fácil y rápida, RAE dixit). Pero, si no a pelotazo, esto de cambiar la Ley a conveniencia privada sí que huele, de momento, a pelotacillo. Y a mí, por si acaso, que me devuelvan el dinero, oiga.
3.18.2009
El Aeropuerto de Ciudad Real reducirá su plantilla en las próximas semanas

La decisión repercutirá en un porcentaje indeterminado de los primeros contratos validados por un periodo de seis meses, algunos de los cuales comienzan a expirar a partir del 31 de marzo. Los trabajadores cuentan, no obstante, con el acuerdo tácito de la compañía de que podrían reincorporarse a sus puestos una vez lo permitan las condiciones del mercado.
La medida incumbirá a los ámbitos de actividad directamente vinculados a los servicios de asistencia a viajeros y apoyo en pista (coordinación y rampa aeronáutica, agentes de atención al pasajero, agentes de terminal, facturación o handling), y se impondrá incluso a empleados formados durante meses y escogidos en virtud de procesos de selección que se dilataron hasta dos años.
Paradójicamente, esta situación contrasta con las declaraciones realizadas hace sólo unos días por el director general, Escolástico González, quien aseguró durante una conferencia en Murcia que la sociedad manchega tuvo que "recurrir a la empresa pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) para conseguir personal ante la falta que existe". Y, en su momento, el mismo presidente de la sociedad, Juan Antonio León Triviño, se escudó en los puestos de trabajo generados por la infraestructura para denunciar la negativa del Ministerio de Fomento a conceder el permiso de apertura, días antes de su puesta en marcha.
En la actualidad, la empresa promotora tiene en nómina a 122 personas, aunque el total de trabajadores que desarrollan su labor en las instalaciones, directa o indirectamente, asciende a 386.
El Aeropuerto de Ciudad Real abre así un nuevo capítulo de incertidumbres que confirma las dificultades por las que está atravesando el proyecto, que ha contado hasta ahora con una inversión de más de 510 millones de euros procedentes de los propios inversores y de diversas instituciones públicas.
Las escasas operaciones (apenas una media de cuatro diarias), así como el aspecto fantasmagórico de los autobuses vacíos que transitan diariamente desde Ciudad Real y Puertollano hacia la terminal de pasajeros, son el trasfondo de noticias que barnizan de inquietud el futuro del Aeropuerto de Ciudad Real, contradiciendo el optimismo de sus gestores.
En este sentido, hay que recordar la intención de Caja Castilla La Mancha (CCM) de deshacerse del total de su participación en la sociedad (el 25,72 por ciento); las repercusiones que podría tener la fusión entre la caja regional y la andaluza Unicaja; los rumores sobre una posible venta del aeropuerto a terceros; o la bronca polémica desatada entre inversores, PSOE y PP con motivo de la modificación de la Ley de Ordenación Territorial y Actividades Urbanísticas de Castilla-La Mancha (LOTAU).
Los responsables del aeropuerto consideran que este cambio legislativo es un requisito imprescindible para jugar una de las principales bazas de rentabilidad que aún guardan: que empresas ajenas a la sociedad promotora puedan operar en el futuro parque logístico y empresarial de unas instalaciones consideradas de Singular Interés por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
11.18.2008
Codename: Avutarda
File: Informe esencial para el conocimiento y contextualización de todo lo que rodea al Aeropuerto de Ciudad Real
Categoría: Excepcional
Ruta de seguimiento: miciudadreal
Autor: Eusebio
Observaciones: ¡Enhorabuena por el trabajo!
....Fin de reporte...
10.27.2008
El Aeropuerto de Ciudad Real sigue atrapado en su limbo
Los responsables del Aeropuerto de Ciudad Real, el primer aeropuerto privado de España, un proyecto que lleva una docena de años en el limbo de procesos administrativos, obras desquiciadas y laberintos medioambientales, iban a hacer realidad hoy, 27 de octubre de 2008, ese sueño desesperadamente acariciado.
Las grandes palabras ya estaban dichas. Trescientas personas habían sido contratadas. La prensa esperaba impaciente al ansiado día. La Musa de la Historia nos miraba, coqueta y expectante, con su pluma en la mano. La pista de aterrizaje, la torre de control, la terminal de pasajeros lucían gallardas y pizpiretas su insolente juventud en el vertiginoso horizonte del Campo de Calatrava. Los galladertes y las oriflamas, prestos a saludar al rugido de los motores. Las aerolíneas, anunciando sus vuelos a precios especiales. Y los pasajeros, luciendo, orgullosos, un billete con ínfulas de pieza de coleccionista.
Todo estaba, en fin, dispuesto y pergeñado, salvo un pequeño detalle que los responsables confiesan el día anterior a la inauguración del aeropuerto y del primer vuelo programado a Barcelona: que, mirusté por dónde, el proyecto no dispone de los permisos necesarios y licencias de vuelo que debe conceder el Ministerio de Fomento. Y que no se hagan mala sangre, pero que se quedan, de momento, sin aeropuerto, con dos palmos de narices y la risa tonta cascándoles en la boca, que no es moco de pavo en tiempos de crisis, oigan.
Este delirante episodio de hechos consumados, de falta de planificación o, simplemente, de vergüenza, da crédito a los rumores y filtraciones que estos años nos ponían sobre la pista de que el proyecto ha sido coordinado al borde del despropósito.
El infinito bucle de problemas medioambientales sin resolver (y los que te rondaré, morena), las quejas sobre la improvisación a pie de obra, los continuos cambios de denominación comercial, la falta de permisos, el reiterado incumplimiento de las numerosas fechas de apertura previstas, así como los rumores de ventas a terceros socios nunca aportaron confianza entre los ciudadanos mejor informados.
Pero la rocambolesca naturaleza de la historia no se queda en esto: el responsable del aeropuerto, el empresario de la construcción Juan Antonio León Triviño, tiene la salida de pie de banco de tildar de "barbaridad" la negativa de Fomento a dar el permiso, y el desvarío de preguntarse que qué tiene que hacer ahora la sociedad promotora con los 300 trabajadores recien contratados... Y en una cabriola enloquecedora, en una irracional paparruchada como jamás se ha visto en la historia del Periodismo, esos mismos medios de comunicación que se hacían de cruces y anunciaban brincos, zapatetas y cuchufletas para el día señalado, hoy muestran el más desconcertante silencio (al menos en las ediciones digitales) ante la noticia del siglo para esta triste provincia, atrapados en sus propios intereses empresariales, que no son otros que los de los amos del aeropuerto y de medio "cortijo" manchego.
¿Toda La Mancha está ocupada por el arribismo y la panderada? ¿Toda? No, un rincón habitado por irreductibles plumillas resiste, invicto, al invasor: http://ottoreuss.blogspot.com/
